20 mayo, 2009






Dolor no, no llames más a mi nombre. Que tengo los labios sellados, cosidos, los cerré con una cadena y tiré la llave por el desagüe. Reto a que te atrevas a buscarla por las alcantarillas y vuelvas con ella con los calcetines encharcados.

Recojo mis lágrimas y me las pongo de broche. Adorno con tristeza un profundo escote, rociando mis huesudas clavículas con perfumes amargos; son el repelente ideal para promesas que no se cumplen y palabras huecas de sentimientos.

Ya estoy preparada para mimetizarme con el bochorno de la noche y resultar un cadáver andante más, muerta en vida, con los vestigios de los cardenales que me causaron tantísimas recaídas.


Pero sígueme hablando, sabes que me encanta tu voz, no tengas miedo, no me harías daño ni aunque le dieses la vuelta a mi piel y dejases mis órganos al descubierto haciéndome intocable, pues cualquier pedacito de mí sería altamente vulnerable.

14 mayo, 2009


Damos carpetazo a una etapa de nuestra vida.
Pero continuará...

08 mayo, 2009

La unica flor con nombre


En fila india unidas a sus goteros las encuentro cada mañana en el mismo jardín, estáticas. A cámara lenta se abren llenas de color tras noches de abrigo en su tallo.


Espectadoras ellas de escenas urbanas, crecen en el ambiente corrompido de la ciudad.

Curiosos nosotros los viandantes que no podemos evitar poner la mirada en tal almizcle suave, peliagudo.

Loca yo con las tijeras en la mano dispuesta a mancillar el jardín cortando a la más bella de ellas, para intentar llevarme conmigo su aroma efímero; pero me es imposible captarlo, la rosa intenta escapar de mis manos.

Como venganza disecaré sus pétalos entre las hojas de mi álbum de fotos favorito y haré un cuadro con ellos que dibuje su sonrisa ya eterna, eso no lo podrá evitar.

Dejaré que alguna chica guapa la lleve colocada en su pelo, para salir a bailar. O que sea el regalo de algún loco que me intente conquistar. Sí, loco es la palabra.

21 abril, 2009

¿Volverán?


Muecas de dolor ocultas en sonrisas, la lengua cansada de conversaciones estúpidas. La voz que no aflora de mi garganta por no cometer más insensateces. Mi pecho frenando los vaivenes de la montaña rusa en la que se ha convertido mi ánimo.
Inmune a mi alrededor, sigo estirando la sonrisa aunque se me agrieten los labios. Grietas hidratadas por ti, si alguna vez apareces.
Serás una mirada clara y transparente. Muerto de deseo cuando me mires y puro reflejo del amor el de tu iris cuando me asome a él de improvisto al hablarte bien de frente. Convertirás tus palabras en abrigo para mis noches de sábado y esperarás a que me duerma para mirarme dormir tranquila, plena,feliz de nuevo

16 abril, 2009

Entierro los pies en la arena

El viento llena de arena los libros, el salitre empaña mis gafas de sabelotodo. Siempre fui un poco patosa, y ésta vez he perdido parte de mis apuntes en un despiste de la marea.

Cierro mi libreta con un golpe seco; dirijo la vista hacia el horizonte, allí donde la línea del mar puede casi confundirse con el cielo...y respiro.

Foto de un tal Clark Little, no podía evitar ponerla, me encanta...

13 abril, 2009

retirada en mi espacio



Ven acércate aquí, a mi barandilla.

¿Ves cómo se transforma con las estaciones esta ciudad?

Todavía podemos correr desnudos por la arena como si fuesemos los únicos corazones latiendo a kilómetros. Las persianas bajadas te dejan libertad para besarme sin que el mundo se entere. Las paredes desconchadas nos dejan tiempo a solas hasta que lleguen los bañistas en agosto.

Aún estas noches son más cálidas que las veraniegas, si encendemos la chimenea y nos bebemos el cognac que tiene guardado papá. Bailaremos hasta tarde y gritaremos borrachos a la luna, sin el miedo a que nos escuche vecino alguno.

06 abril, 2009

Redescubrir


El parpadeo color ámbar del semáforo acelera mi paso...
Pero, ¿para qué corro,
si no hay nadie esperando al otro lado?.
Podré entretenerme entonces con lo que me brinde la primavera: nunca el azahar había olido como éste, ni el ir y venir de los coches había formado antes sintonía alguna.

Podré percibir cosas que pasaban desapercibidas por la prisa de volver a verte. Tengo todo el tiempo del mundo para cruzar la acera sola y despacio, hasta que una voz grite mi nombre al otro lado; sólo entonces volveré a correr y correré hasta la esquina de los besos y los abrazos