Y tú, ¿qué tienes que aportar al mundo?
Una sonrisa, una cara bonita, el pelo bien arreglado
¿Eso es todo?
Yo te invito a ofrecer cosas que ya no tienen cabida para los que nos rodean. Lo superficial las ha relegado a un segundo plano, convirtiéndonos en esclavos de las apariencias, cuando el mayor tesoro se esconde bajo el pecho y bajo tu peinado de moda. No hemos mirado nunca a nuestro interior, son esas voces que te inclinan a hacer cosas impensables.


