13 abril, 2009

retirada en mi espacio



Ven acércate aquí, a mi barandilla.

¿Ves cómo se transforma con las estaciones esta ciudad?

Todavía podemos correr desnudos por la arena como si fuesemos los únicos corazones latiendo a kilómetros. Las persianas bajadas te dejan libertad para besarme sin que el mundo se entere. Las paredes desconchadas nos dejan tiempo a solas hasta que lleguen los bañistas en agosto.

Aún estas noches son más cálidas que las veraniegas, si encendemos la chimenea y nos bebemos el cognac que tiene guardado papá. Bailaremos hasta tarde y gritaremos borrachos a la luna, sin el miedo a que nos escuche vecino alguno.

06 abril, 2009

Redescubrir


El parpadeo color ámbar del semáforo acelera mi paso...
Pero, ¿para qué corro,
si no hay nadie esperando al otro lado?.
Podré entretenerme entonces con lo que me brinde la primavera: nunca el azahar había olido como éste, ni el ir y venir de los coches había formado antes sintonía alguna.

Podré percibir cosas que pasaban desapercibidas por la prisa de volver a verte. Tengo todo el tiempo del mundo para cruzar la acera sola y despacio, hasta que una voz grite mi nombre al otro lado; sólo entonces volveré a correr y correré hasta la esquina de los besos y los abrazos

01 abril, 2009

Sólo porque rías



A quien crea que ya no le queda nadie que le aprecie, que se siente un segundo a pensar


Mi mente encuentra la imagen de una persona observadora siempre con los ojos puestos en todo lo que hago, cómplice con mis miradas.


Imbécil le digo a veces, porque me enfada que siempre tenga razón y siempre acabe desconcertándome


Sólo con verme a lo lejos, sabe lo que pasa por mi cabeza. Me da pánico que sea capaz de sacar de mi foro interno mis sentimientos.


Trato de hacerle ver la vida como una oportunidad mágica para disfrutar, pero sé que


Al llegar a su casa su aparente alegría se derrumba como un castillo de naipes.


Deseo cada día haberle transmitido algo de mí que le dé fuerzas para seguir. Si él consigue hacerlo conmigo, sin duda se lo debo

30 marzo, 2009

Estás mojada, ya no te quiero





Calada hasta los huesos esperé bajo la lluvia

algún mensaje, una señal.
El agua no me contestó

sólo hablaba el ruido

de su incesante caida libre contra el pavimento


Los charcos comienzan a rechazar ya

mi reflejo

estoy reducida a una fina sombra, un espectro.
Pero cuando amaine, pondré a secar mi corazón en el tendedero

Ahora pinto negras bailongas

28 marzo, 2009

Primeros rayos de sol

Café con leche y tostadas

El pelo enmarañado

Desayuno en la cama
sábanas frías
Mi espalda pidiendo caricias
que no llegan.

El roce de otras manos, perdido en el recuerdo

16 marzo, 2009


¿Quién ahuyenta hoy los pájaros de tu ventana?

11 marzo, 2009

cierro comillas



Como el carmín rojo en una copa, tus labios marcaron mi piel quedando más que eclipsada.

¿Huella eterna?

Mancillada, roja, ardiente quedó la copa, reflejo de mí misma olvidada por los ojos de otro, aquellos ojos que pronto olvidarán mi rostro. Cuentan que ya comenzaron a hacerlo cuando aún los míos propios se les clavaban buscando sentimiento

Mi horóscopo no vaticina mi futuro sin la soledad. Ella sí parece quedarse por esta vez.