Solo tú me conduces a la irracionalidad
y pierdo contigo la noción del tiempo
traspasar la línea de la cordura ya no me resulta descabellado
si me haces seguir tu vibrante estela.
Mis sentidos se agudizan si anhelo tu perfume
Me envuelve el éxtasis de tenerte cerca, pero, cuando no estés, ¿llegaré al desvarío?